Vuelta a Oslo

Ya hemos llegado a nuestra residencia en Oslo después de las vacaciones; más morenitos, más gorditos, y sobre todo más relajados y contentos. Y lo mejor de todo es que el día de hoy es fiesta por aquí, así que hay tiempo para ‘aclimatisarse’ del viaje antes de volver al trabajo. Hace sol y 25 grados en Oslo, lo cual hace que el cambio de España no sea tan duro…

Pasamos unos buenos dias después de irnos de Valencia. Cuenca era bonito, y el parador superbonito, y la paletilla de cordero lechal que la buena gente me dio para comer estaba exquisita! La mejor carne de cordero que he probado en mi vida (aparte de, por supuesto, las costillas de mi granja que se comen en la noche de navidad). Ai, y la crema esa de ajo y bacalao…ajo arriero….mmmmm.

En Madrid había unas empanadas de roquefort y jamon york, y de bonito y cebolla buenisimas. Aiai, me estoy haciendo española, hablando tanto de comida. Más cosas. En Madrid había policia en Segways! Que guay! Parecen sencillos, pero para estabilizarlos hace falta un control rápido y ajustado (son cosas de eso que estudiaba en tiempos lejanos).  Por alguna rázon es ilegal usarlos en las calles por aqui, si no sería mi forma preferida de ir al trabajo. Pero parece que mañana nos tocan las bicis, y veulta a la marcha normal.